Fallo de la convocatoria Hijos de la Fundación

Estamos encantados con la acogida que ha tenido la convocatoria de “Hijos de la Fundación”. Nos maravilla ver la capacidad de los escritores para crear historias llenas de la magia que impregna la ciencia ficción de Isaac Asimov.
El concurso ha estado muy reñido, por lo que queremos agradeceros a todos vuestro esfuerzo. Por desgracia, solamente teníamos dos huecos en la antología, pero queremos deciros que muchos de los relatos tienen calidad de sobra para publicarse, y entre los miembros del jurado se ha llegado a la conclusión de dar una mención de honor a un relato,el cual formará parte de la antología. Los miembros del jurado, con su votación, se han quedado con estos autores:

  • Álvaro Sánchez-Elvira, con Los últimos robots de Aurora.
  • Salvador Bayarri Romar, con La historia que jamás será contada.
  • Rubene Guirauta, con El empujón. Mención de honor.

Estamos muy agradecidos a todos los miembros del jurado, que han trabajado a destajo para valorar todos los relatos participantes. Ellos son:

Aprovechamos esta publicación para anunciaros al elenco de escritores que se han unido a participar en esta antología,en homenaje a uno de los grandes maestros de la ciencia ficción, como invitados:

  • Daniel Arriero
  • Pily Barba
  • Mar Goizueta
  • Amparo Montejano
  • Óscar Navas
  • Juan A. Oliva
  • Begoña Pérez

¿Qué más se puede pedir? Pues que el resultado os encante, estamos trabajando muy duro para que así sea.

Convocatoria de propuestas: Aún podemos salvar la tierra (relatos ecofeministas)

Aún podemos salvar la Tierra

Utopías ecofeministas a un paso de nuestra realidad

Convocatoria de propuestas

 

 Las mujeres no son solo víctimas; han sido y pueden ser actores centrales en el camino hacia la sostenibilidad y la transformación ecológica. Sin embargo, esto no debe significa añadir «medioambiente» a la lista de tareas de cuidado de las mujeres, o instrumentalizarlas como las nuevas «salvadoras de la sostenibilidad». Lo que debe significar es reconocer y respetar sus conocimientos, derechos y capacidades, así como la integridad de sus cuerpos, y asegurarse de que el papel que desempeñan encaja con los derechos y el control sobre los recursos y con su poder de decisión.

Por qué las mujeres salvarán el planeta, página 127.

Aunque se empieza a hablar ahora de ecofeminismo, este es una realidad que lleva trabajándose en muchos sectores y lugares desde hace décadas. La antología de relatos Aún podemos salvar la Tierra pretende tomar estas iniciativas y desarrollar, a partir de relatos, hasta dónde podrían llegar. ¿Cómo sería un mundo 100 % igualitario y sostenible? ¿Es tan difícil conseguirlo? ¿O es posible que ya tengamos todas las herramientas y que lo que no tengamos aún sea una voluntad fuerte y una corriente decisiva que la lleve a cabo? Queremos relatos con un toque utópico, pero no estamos pensando en un mundo de la piruleta. Queremos hablar de propuestas que ya existen y que empoderan a las mujeres y a otros colectivos discriminados a la par que nos llevan a un mundo sostenible. Queremos relatos que nos cuenten cómo sería ese mundo si empezásemos ya, porque muchas previsiones no nos dan mucho más de veinte años para que el saqueo del planeta nos explote en la cara y suframos sus devastadoras consecuencias.

Dicho esto, Tinta Púrpura Ediciones hace una solicitud de propuestas  con las siguientes características:

  • Por ahora queremos propuestas, no relatos (por ahora). Nos comunicaremos con autoras y autores seleccionados y les pediremos el relato más adelante.
  • Queremos que nos contéis cómo pondríais de manifiesto en un relato que se desarrolle en un futuro cercano (con un horizonte de diez a cuarenta años a partir del año 2020) que una propuesta ecofeminista que ya existe puede contribuir de forma decisiva a tener un mundo más igualitario y sostenible. Y esto debe hacerse desde un tono con tintes utópicos pero sin perder un tono realista. Tiene que mostrarse que es una realidad Al final de las bases te damos una enorme cantidad de propuestas*, pero puedes añadir alguna otra que conozcas o que descubras.
  • En el caso de que se seleccionase la propuesta, esta deberá traducirse/plasmarse en un relato de entre 4000 y 6000 palabras. Notificaremos a las autoras y autores su selección el 29 de febrero y deberán entregarnos el relato antes del 30 de abril.
  • Esta convocatoria es mixta. Puede participar cualquier persona mayor de edad.

¿Te apuntas a enviarnos una propuesta? Esto es lo que debes hacer:

  1. Envíanos un email a tintapurpuraediciones@gmail.com con el asunto «Propuesta para antología ecofeminista». La fecha tope es el 31 de enero de 2020 a las 23:59 (hora de España peninsular). Solo aceptamos una propuesta por persona. Se pueden enviar propuestas escritas por hasta dos autores o autoras.
  2. En el email debes incluir lo siguiente:
    • En el cuerpo del propio correo electrónico:
      • Un resumen, el argumento de tu relato, explicado en unas 300 palabras.
      • Un resumen sencillo de 200 palabras máximo de qué medida deseas poner en valor (junto con algún enlace para que la conozcamos o bien indicándonos si es alguna de las que hemos mencionado en estas bases).
      • Tu nombre y tus datos de contacto (email y teléfono).
    • Como archivo adjunto: un pequeño CV de tu recorrido como escritora o escritor: un PDF de una página donde nos cuentes quién eres, si ya has publicado y qué obras, etcétera. Incluye en el cv un enlace a un texto tuyo al que podamos acceder con facilidad para ver tu estilo literario.

Recuerda que, si nos envías una propuesta, necesitaremos de ti un mínimo compromiso de cooperar en la difusión de la obra. Somos una editorial pequeña, pero queremos que nuestro mensaje llegue lo más lejos posible. Además, recuerda que, si eres escogida o escogido, te comprometes a entregarnos tu relato antes del 30 de abril de 2020.

¿Qué sucede después?

Valoraremos las propuestas y os nos comunicaremos con las autoras y autores escogidos a finales de febrero. Los relatos de estas personas, junto con otras escritoras y escritores invitados, se deberán entregar a más tardar el 30 de abril (en la misma dirección de email), para conformar la antología Aún podemos salvar la Tierra, que se publicará en otoño de 2020.

¿Tienes dudas?

Envíanos un correo a tintapurpuraediciones@gmail.com con el asunto «Dudas antología ecofeminista».

Afila tu pluma y piensa tú también en cómo podemos salvar el planeta. ¡Esperamos tu propuesta!

 

 

* IDEAS Y PROPUESTAS ECOFEMINISTAS

Una buena cantidad de ejemplos aparecen en obras como Por qué las mujeres salvarán el planeta. Os ofrecemos algunas a continuación:

  • Cocinas solares y prevención del cambio climático y las agresiones sexuales al tener que ir al bosque a buscar leña.
  • Urbanismo sostenible, que piense a la vez en la seguridad y accesibilidad de los colectivos más frágiles y permita reducir los impactos del transporte en el medio ambiente.
  • Extracción de agua fresca de la niebla mediante redes especiales, en comunidades vulnerables en el borde del desierto del Sáhara.
  • Ciudades de distancias cortas que minimicen el daño medioambiental y favorezcan el contacto vecinal y el empoderamiento de las mujeres.
  • Sistemas de transporte público sostenible, seguros para las mujeres y con una distribución igualitaria del trabajo.
  • Redes locales de mujeres en comunidades rurales para empoderar a las mujeres desde la educación y las energías renovables.
  • Huertos de Esperanza para mujeres viudas en zonas rurales, a causa del suicidio o asesinato político de sus maridos.
  • Agroecología holística: agricultura orgánica, permacultivos y gestión comunitaria de los recursos naturales desde el empoderamiento de las mujeres.
  • Conexiones entre espacios, personas y ropa: «Llevo puesta mi cultura» (Unbox Future Cities).
  • Huertos urbanos ecológicos con enfoque de género en distritos londinenses asociados a inmigración asiática y africana, y pobreza femenina.
  • Bibliotecas comunitarias de semillas.

Además de las experiencias citadas, podéis organizar vuestros relatos en torno a las siguientes ideas-llave:

  • Representación y participación de las mujeres en la toma de decisiones comunitarias en sociedades no patriarcales.
  • Patrones de consumo sostenible relacionados con el transhumanismo: vivienda, organización del tiempo y del espacio, educación, infraestructuras, etc.
  • Enfoque no patriarcal de las tareas domésticas y de cuidado.
  • Cuerpo, salud y seguridad.
  • Anti-edadismo: comunidades organizadas en torno a la sostenibilidad medioambiental y la solidaridad intergeneracional.
  • Planificación y diseño urbano.
  • Nuevas energías.
  • Prendas de vestir, patriarcado, recursos naturales y producción comunitaria.
  • Planificación familiar y métodos anticonceptivos desde el empoderamiento de las mujeres.

Fallo del concurso de relatos homenaje a Michael Ende y «La Historia Interminable» y jurado

Hoy os vamos a desvelar los nombres de los autores y los relatos que acompañarán a los invitados a formar parte de nuestra próxima antología. La deliberación ha sido complicada y no ha estado exenta de dificultades, pero ha merecido la pena.
Antes de nada, tanto el jurado como el equipo de la editorial queremos agradecer el esfuerzo a todos los participantes, sin olvidarnos de aquellos que por circunstancias no llegasteis a tiempo para entregar vuestros trabajos. Os tenemos en cuenta a todos y os agradecemos enormemente que nos hayáis valorado para enviarnos vuestros textos. Gracias a todos por hacernos crecer cada día.
Como sabéis, teníamos dos huecos libres en la antología. Los miembros del jurado, con su deliberación, han decidido que sean cubiertos por:

  • Juan Manuel Pérez Nieto, con su relato Los dibujos en la hierba, contará la historia de mula Yicha, del corcel blanco con alas y de Pataplán, el mulo alado hijo de ambos.
  • Javi Fernández Mata, con su relato El puente eterno, contará las aventuras de Cáiron el centauro.

Los relatos han sido seleccionados por las coordinadoras, Cristina del Toro y Gloria T. Dauden, con la colaboración de Bruno Puelles. A las tres agradecemos su labor como jurados.

Reiteramos nuestro agradecimiento al resto de participantes y, como siempre, os aseguramos que estamos trabajando duro para sacar este proyecto adelante. También podemos decir ya que creemos que la edición de esta antología os encantará. Va a quedar un trabajo maravilloso. Pero esa es otra historia que ha de ser contada en otra ocasión.

Imagen: Enchanted leaves (enchantedleaves.com)

Luis Gómez: “La verdadera escritura empieza con la reescritura”

El escritor Luis Gómez no deja de sorprendernos. En Tinta Púrpura siempre hemos querido hacerle una entrevista, y qué mejor ocasión que esta: habiendo ganado el concurso de relatos Terror en Voz Alta, llevado a cabo por De Viva Voz. ¿Queréis saber con qué nos ha sorprendido esta vez? Estad atentos, ya que sus palabras no os dejarán indiferentes. Además, ¡nos ha dejado un consejo para vosotros, escritores!

Luis Gómez recibiendo el primer premio de Terror en Voz Alta, de la mano de Carlos Tolmo y Raúl García

Sabemos que tu profesión no tiene nada que ver con la escritura y nos surge una duda: ¿cuándo, cómo y por qué empezaste a escribir?

Esto es una historia complicada. Empecé a escribir poesía con 14 años, pero lo dejé a los 20, después de ganar un premio literario en la universidad. En esa época la narrativa no me llamaba la atención. Además, estudiaba historia y me enfoqué hacia ella. Retomé la escritura hace 4 años con la narrativa, que me atraía mucho más.

El primer relato que escribí estaba bastante mal, porque técnicamente no me manejaba nada, y no se sostenía. El segundo relato fue el de Madre de Monstruos. Entonces, trabajaba con Elvira Navarro, una narradora formidable con la que perdí el miedo a reescribir y descubrí que esto era algo muy bueno. Después, hice Visiones, enmarcado en el transhumanismo.

¿Cuánto tiempo le dedicas a escribir?

Le dedico entre cinco y diez horas semanales dependiendo de la semana, en ratos libres que tengo por la tarde o por la noche. A pesar de que resulta complicado sacar ese tiempo, es preferible sentarte a escribir todos los días, aunque sea dos líneas. A veces un día solo cambias una coma de sitio, pero eso es mejor que no escribir nada, ya que pierdes el hilo y la escritura es una profesión que requiere trabajo y constancia.

¿Qué te aporta escribir para sacar ese tiempo todas las semanas?

Tengo una frase puesta en mis perfiles de Twitter y Facebook: el silencio de la literatura compensa el ruido del mundo.

Escribir me gusta, me divierte (aunque a veces se sufre) y me proporciona un cierto estado de felicidad, pero el silencio viene de fábrica. No hay otra manera de escribir que no sea el silencio: incluso si escribes en una cafetería, tienes que estar en silencio contigo mismo. A mí escribir me aporta silencio en contraste del ruido constante que me rodea. Me ayuda a conectar mucho conmigo. Siempre recomiendo el libro Historia del silencio, que demuestra que la literatura y el silencio van por la misma vía.

¿Qué te inspira para escribir?

La visión del arranque de una historia, de lo que no es habitual. Yo creo que puedes montar un relato o una novela a partir de una visión, una anécdota en la calle, de algo que se sale de lo habitual. A partir de ahí, dependiendo de lo que esa visión te pide, te sale un relato o una novela.

¿Cómo defines tu estilo de escritura?

No sabría decirte, porque no soy capaz de definir mi estilo. Llevo muy poco tiempo escribiendo. Lo que no me gusta a la hora de escribir es el texto sin diálogos, muy barroco y con muchísimas subordinadas. Me gusta un texto limpio, claro, muy puntuado, muy transparente para el lector y con un diálogo vivo. Sin embargo, hay autores que son todo lo contrario y yo los leo con un gusto enorme.

¿Cuál es la obra de la que te sientes más orgulloso?

El relato que sale en la antología de Rapsodia: “Desafíos de amor”. Covadonga me llamó para escribir un relato en tiempo récord, lo cual me pareció un reto increíble.

¿Consideras que el escritor nace o se hace?

El escritor se hace. Hay que estudiar, trabajar, aprender técnicas. Yo siempre comento que un virtuoso del piano se hace; aunque tenga una facilidad natural, tiene que estudiar muchos años. La escritura es igual. Ahora la gente aprende a escribir muy pronto y se olvida del proceso que ha tenido que pasar.

¿Entonces crees que la escritura está infravalorada?

En la parte del trabajo, sí. Mucha gente dice: “voy a escribir algo”. No obstante, hay una diferencia entre la escritura como oficio y la escritura como afición. La escritura es algo tan natural en una sociedad alfabetizada que se le ha perdido el respeto al aprendizaje de la escritura como profesión. Cualquiera no puede escribir si no lo trabaja duramente.

¿Tienes alguna anécdota destacable relacionada con tu dedicación a la escritura?

Te voy a contar una muy reciente que me produjo cierta impresión. Estaba haciendo un taller de relato y un día tuvimos que leer un relato breve que habíamos elaborado. Cuando lo leí, se hizo un silencio muy espeso, denso y físico en el grupo. Fue en ese momento en el que sentí que lo que había dicho tenía una repercusión emocional en la gente.

Me asustó un poco porque soy una persona, aunque no lo parezca, poco expansiva y muy fría emocionalmente. En ese momento no me produjo una emoción en cuanto a euforia, sino que simplemente fueron unos segundos donde tuve la sensación de que había pasado algo que estaba repercutiendo sobre mí: me estaba afectando y no sabía interpretarlo.

Y, hablando de anécdotas, ¿por qué decidiste apuntarte al concurso de Terror en Voz Alta?

Quería que Carlos Tolmo leyera mi relato en voz alta. Él leyó el relato ganador de Terror en Voz Alta el año pasado, pero el sitio era un poco espantoso: situado en un bajo de un bar de copas muy pequeño, con mucha gente, caluroso y oscuro. Yo fui incapaz de escuchar nada. Escuché el relato, pero realmente no lo estaba escuchando a él. Dos meses después, con la presentación de Rapsodia le oí narrar y quise que leyera algo mío. Además, la convocatoria me atraía muchísimo por la idea de hacer un relato que no iba a ser leído, sino escuchado.

¿Cómo fue el proceso de escribir ese relato?

Primero escribí una historia que no estaba adaptada al formato de Terror en Voz Alta y me la conté a mí mismo. Cuando la tuve, me puse a hablarme en voz alta para asegurar su sonoridad. Ahí trabajé mucho la parte técnica de las puntuaciones, los ritmos y la musicalidad del texto. Esto es muy importante a la hora de hablar, porque un texto hablado tiene unas respiraciones que no existen cuando es leído.

¿Te sorprendiste cuando dijeron tu nombre como ganador del concurso?

Sí. Estaba seguro de que el relato podía quedar finalista, sabía que tenía una buena historia entre las manos, pero tenía muchas dudas con respecto a que el jurado la valorase hasta el punto de ganar. Ya no es que tú lo hagas bien, es que el otro lo haga mejor. Sentí mucha euforia y alegría.

¿Con qué próximo proyecto vas a sorprendernos?

Aparte de relatos que vayan surgiendo, en función de convocatorias o propuestas, quiero adentrarme en una novela de ficción especulativa. El tema de la novela es: todo aquello que tenemos se puede perder, en materia de derechos sociales o todo lo que creemos que es normal. Tiene un enfoque distópico.

Para terminar, ¿qué consejo le darías a alguien que está empezando a escribir?

Tengo dos consejos: hay que perder el miedo a rescribir, la verdadera escritura empieza con la reescritura; la reescritura es cortar, borrar, tachar, prescindir de toda la morralla que envuelve el relato. Yo tengo una frase, que probablemente haya dicho mucha más gente y que ya he mencionado anteriormente: yo lo primero que hago es contarme la historia a mí mismo. Luego me pongo en clave de contar la historia a otro, porque yo lo entiendo todo, pero a lo mejor el lector ajeno no entiende nada. La escritura es compartida, se necesitan lectores que corrijan. Es fundamental no tener miedo a la crítica. Es ahí cuando aprendes, y no del halago y la vanidad.

Fallo del concurso Terror en Voz Alta y II Velada Purpúrea

¡Merienda de locos!

Ayer, 5 de septiembre a las 17:30 horas, tuvo lugar en la Biblioteca Eugenio Trías nuestra II Velada Purpúrea. Los lectores, familiares y amigos de nuestros megaescritores estuvimos allí celebrando un evento que nos emocionaba y nos sorprendía a medida que avanzaban los segundos. El taller de escritura, el fallo del concurso Terror en Voz Alta y la presentación de Tormenta e Ímpetu no dejaron indiferente a nadie. Además, ¡después tuvimos una merienda de locos! ¿A quién no le apetece comer dulces mientras habla con su escritor favorito? ¡Es todo un planazo!

No obstante, el evento no fue lo único que celebrar ayer. Nuestra ilusión se multiplicó cuando el equipo de De Viva Voz, Carlos Tolmo y Raúl García, anunció el ganador de su concurso Terror en Voz Alta. Para quienes no lo sepáis aún, dicho concurso consiste en escribir relatos de terror de entre 1000 y 1500 palabras con el objetivo de ser dramatizados. Los finalistas tuvieron la oportunidad de formar parte del programa de la nueva temporada De Viva Voz, lo cual es, sin duda, una oportunidad magnífica para todo escritor. Asimismo, podrían publicar sus textos en el compendio físico de la próxima gira con su versión audiorrelato, entre otros muchos premios.

Las personas finalistas de esta edición fueron Bárbara Rufino dos Santos Silveira (Las casas no tienen ojos), José David Martín Bartolomé (Quedará entre nosotros) y Luis Gómez García (En los montes de Rionsele). El primer puesto estaba muy reñido, porque los tres relatos ponen los pelos de punta a todo el que los lee. Sin embargo, el jurado del concurso, compuesto por el equipo de De Viva Voz, Óscar Navas (ganador del I Certamen Terror en Voz Alta), Aurora G. Pastor (escritora y traductora literaria) y Alex Sebastián (codirector de la revista Windumanoth), se decantó por uno.

Así, el ganador de Terror en Voz Alta fue… ¡Luis Gómez García! Uno de nuestros escritores de Tormenta e Ímpetu tuvo el honor de recoger el primer premio y recibir el aplauso de todos los asistentes. ¡Qué ilusión nos hizo! Aunque estaba muy nervioso, supo cómo agradecer a todo el mundo sus felicitaciones y reconoció el enorme trabajo que habían llevado a cabo sus compañeros finalistas. Está claro que los tres se merecían esa posición, ¡vaya relatos escribieron! No nos podemos sentir más orgullosos de que haya habido tanta calidad literaria en el concurso. ¡Enhorabuena, literatos!